viernes, 11 de diciembre de 2009

ORACIONES DE ADVIENTO Y NAVIDAD


Nos han estado preguntando si ibamos a colgar en el blog alguna oración de Adviento y vuestros deseos ....¡¡son ordenes!!

Hemos estado buscando y os dejamos algunas. Son textos que nos pueden servir de ayuda en nuestros momentos de oración en estas fechas.

Si alguien tiene alguna oración o recurso nuevo, que por favor nos lo haga llegar



PRIMERA ORACIÓN



¡Ven Señor!, ¡Ven Señor! decimos... pedimos durante este tiempo de Adviento. Pero este Señor, revelado como Padre de toda la humanidad en la persona de su Hijo Jesús, no “viene” para unas simples fiestas (de la Navidad y Año Nuevo), ni para llenarnos de sentimientos para con el “niño Jesús”, ni para animarnos a repartir unos regalos caros o baratos, ni para animarnos a comprar lotería de los “millones”, ni para airear nuestras vestimentas folklóricas... Viene a buscar al ser humano/humanidad que trata de ser “diosecillo” y dar la espalda al gran “Otro”, al gran Amor.
El Señor viene a cumplir mejor su obra, la obra humana. Viene a despertarnos en vela para acceder a la luz del día, del amor, de la esperanza, de la verdad, de la justicia, del perdón, de la paz. Estos son los signos con los que nos llega el Señor.


Oración

Ven y sálvanos
de nuestra ceguera para descubrirte presente.
De nuestra pereza para caminar contigo,
de nuestras excusas para alejarnos de ti.

Ven sálvanos
de nuestra sordera a tu palabra,
de nuestros desplantes injustificados,
de nuestro gusto por el hombre “viejo de Egipto”.

Ven y sálvanos
de nuestra dureza para comprender las Escrituras,
de nuestras luchas por los primeros puestos,
de nuestra desconfianza en la semilla del Reino.

Ven y sálvanos
de nuestra comodidad puesta como valor primordial,
de nuestra falta de comprensión hacia los otros,
de nuestro egoísmo disimulado.

Ven y sálvanos
de nuestra superficialidad,
de nuestra insensibilidad por las cosas de arriba,
de nuestra pérdida de sentido.

Ven y sálvanos
de los dioses que nos hemos fabricado
de la rutina que nos aprisiona,
de nuestras miras pequeñas.

Ven y sálvanos
Dios salvador nuestro,
Dios amigo nuestro,
Dios anunciado por Jesús. Amén.



SEGUNDA ORACIÓN

Gracias, Señor,
porque me invitas a allanar los senderos,
a preparar el camino para que vengas.
Gracias, Señor,
porque quieres contar conmigo.
Gracias, Señor,
porque quieres entrar en mi casa
y hacer de ella una morada nueva.
Gracias, Señor,
porque te acuerdas de nosotros
y de mí,
y te pones en el camino
por el que yo voy caminando,
para que te encuentre
porque Tú me has encontrado.
Gracias, Señor,
porque vienes,
porque estás,
porque estarás.
Gracias, Señor

TERCERA ORACIÓN


A ti, Señor, presento mi ilusión y mi esfuerzo;
ante ti, mi Dios, confío, confío, porque sé que me amas.
Que en la prueba no ceda al cansancio,
que tu gracia triunfe siempre en mí.
Yo espero siempre en ti.
Yo sé que tú nunca defraudas al que en ti confía.

Indícame tus caminos, Señor: enséñame tus sendas.
Que en mi vida se abran caminos de paz y bien,
caminos de justicia y libertad.
Que en mi vida se abran sendas de esperanza,
sendas de igualdad y servicio.

Tú eres bueno y recto
y enseñas el camino a los desorientados.
Porque eres bueno, perdona mi culpa.
Cuando te soy fiel, Señor,
tú me enseñas un camino cierto;
así viviré feliz y enriquecerás mi vida con tus dones.

Tú, Señor, te fías de mí y me esperas siempre.
Tú, Señor, quieres que sea de verdad tu amigo.
Tengo los ojos puestos en tí,
que me libras de mis amarras y ataduras.
Ensancha mi corazón encogido
y sácame de mis angustias.

Indícame tus caminos, Señor,
tu que eres el Camino.
Hazme andar por el sendero de la verdad,
tú que eres la Verdad del hombre.
Despierta en mí el manantial de mi vida,
Tú que eres la Vida de cuanto existe.



Ecos
Lectura del evangelio
Silencio y reflexión

Oración Final

lector: Ante un mundo materialista en el que dinero cuenta más que las personas
todos: Queremos construir una comunidad formada por personas que tratan de conocerse, de unirse más, de ayudarse y com­partir desinteresadamente, en la que no haya discriminacio­nes, superiores e inferiores, sino hermanos y hermanas.
lector: Ante un mundo sin interés por los problemas de los demás, que se desentiende de los ancianos, aparca a los enfermos, rechaza a los inmigrantes.
todos: Queremos construir una comunidad en la que la Palabra de Dios ocupe un lugar preferente, en la que la Palabra sea más escuchada y vivida y no está alejada sino inserta en los que­haceres de cada día.
lector: Ante un mundo en el que las personas son objetos de pro­ducción y consumo y actúan como si los otros no existiesen.
todos: Queremos construir una comunidad cada vez más misionera, con la ilusión y el gozo de comunicar la fe que hemos recibido.
lector: Ante un mundo de gente desalentada o resentida que no en­cuentra ya sentido a la vida.
todos: Nosotros queremos construir una comunidad con más canto y que contagie la alegría de la reconciliación del Cristo resu­citado.
lector: Ante un mundo que dilapida la creación y no piensa más allá de su presente.
todos: Queremos construir una comunidad que cree en la vida, en la paz y fraternidad de la Humanidad, siempre en camino hacia la casa del Padre.


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